En un contexto de creciente optimismo, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) continúa demostrando una solidez sin precedentes. Con un desempeño que supera todas las proyecciones iniciales, la entidad que preside Santiago Bausili logró acumular compras por más de 7.000 millones de dólares durante los primeros cuatro meses del año, consolidando un piso de estabilidad que ilusiona a los mercados y fortalece la recuperación económica.
Solo en la última jornada de abril, la autoridad monetaria adquirió 207 millones de dólares, cerrando el mes con un saldo positivo superior a los 2.700 millones de dólares. Este ritmo de acumulación permitió al BCRA alcanzar el 71% de la meta anual proyectada, un hito que refleja la eficacia del nuevo esquema monetario implementado desde enero. Las reservas internacionales se ubican actualmente en torno a los 44.483 millones de dólares, con un pico histórico para la gestión actual de 46.905 millones alcanzado en febrero, el nivel más alto desde 2018.
Lo más destacable es que el éxito en la acumulación de divisas corre en paralelo con un proceso de desregulación cambiaria prudente pero firme. Por primera vez en seis años, las empresas extranjeras han podido distribuir dividendos por más de 1.300 millones de dólares, mientras se relajan gradualmente las restricciones para inversores de portafolio. Esta política de apertura controlada, sumada a la solidez en la compra de divisas, envía una señal clara al mundo: la economía argentina recupera su credibilidad.
Otro de los pilares de este presente positivo es el comportamiento del dólar. El tipo de cambio mayorista cerró abril con una suba de apenas nueve pesos (0,7%), cortando una racha de tres meses consecutivos de bajas. En el acumulado del primer cuatrimestre, el dólar mayorista retrocedió 4,4%, lo que, frente a una inflación estimada en el 12%, implica una pérdida de poder adquisitivo cercana al 16%. Esto posiciona al dólar como una de las inversiones menos rentables del período, desalentando la especulación y favoreciendo el peso como moneda de atesoramiento.
El panorama hacia adelante es aún más alentador. Con la llegada de la cosecha gruesa del sector agropecuario, se espera un nuevo flujo masivo de divisas en los próximos meses. A esto se suman los ingresos por colocaciones de deuda corporativa en mercados internacionales, que según estimaciones oficiales superarían los 3.200 millones de dólares en las próximas semanas. Estos recursos permitirían al BCRA no solo mantener, sino incluso acelerar el ritmo de compras, extendiendo la racha de estabilidad cambiaria.
En el marco de la Expo EFI, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, destacó el optimismo reinante: “El BCRA lleva comprado 6.900 millones de dólares en lo que va del año, adelantándose significativamente a las expectativas del mercado”. El funcionario remarcó que este desempeño permite avanzar en el desarme de las restricciones cambiarias, manteniendo siempre un “sesgo prudencial” que evite movimientos de capital de corto plazo. Las proyecciones oficiales ubican el saldo neto de compras para 2026 entre 10.000 y 17.000 millones de dólares, consolidando a la política cambiaria como uno de los motores del crecimiento sostenido.
























